El juego consta de un mazo de 108 cartas, que se divide en:
Cuando te quede en la mano, debes gritar "¡UNO!" antes de que el siguiente jugador comience su turno. Si te atrapan sin gritarlo, recibes un castigo: robar 2 cartas .
Si no tienes una carta que coincida, debes del mazo central. Si la carta robada es jugable, puedes ponerla inmediatamente; si no, tu turno termina y el juego pasa al siguiente jugador. El Significado de las Cartas Especiales